EROSIÓN EN LAS COSTAS DE COSTA RICA
Elaborado por: Omar G. Lizano Rodríguez (MIO-CIMAR), con la colaboración de Alejandro Gutiérrez (IOI, UNA).
CAT MARINO COSTERO, Comisión Nacional de Emergencias (CNE)
San José, Costa Rica.
INTRODUCCION:
Durante el máximo de la última era glacial, hace aproximadamente 22 mil años, el nivel del mar era 120 m por debajo del nivel actual. La mayor estabilidad del nivel del mar en los últimos 3000 años permitió estabilizar los bordes costeros. Con el nacimiento de la era industrial a principios del siglo XX, los niveles del mar comenzaron ha incrementarse mas rápidamente. En el 2007 el Panel intergubernamental para el Cambio Climático argumentó que en los pasados 100 años el nivel del mar había incrementado 20 cm, y que en los próximos 100 años, el nivel del mar será de entre 0.5 a 1.0 m mayor que el nivel en 1990. Con los niveles actuales, la comunidad científica internacional ha declarado que la mayoría de los bordes costeros mundiales están en estado de erosión. Islas y cayos en el Océano Pacífico han sido declarados en riesgo de inundación por el aumento del nivel del mar. Esto es producto de un cambio climático global, en el que el derretimiento de los casquetes polares y la expansión térmica del agua, contribuyen cada vez más con mayores niveles del mar. Pero también hay otras componentes mareográficas y atmosféricas que están cambiando. Se sabe que en algunas regiones está aumentando la velocidad de los vientos, lo cual aumenta la altura de las olas. También se pronostica una mayor intensidad de lo ciclones tropicales. Esto involucra una mayor altura de ola, que junto con una mayor marejada de huracán (apilamiento de agua sobre las costas), podría generar un mayor impacto tierra adentro. El fenómeno de El Niño es otra componente mareográfica que aumenta el nivel del mar, que junto con las mareas astronómicas, producen los niveles del mar adecuados para que el oleaje inicie o acelere los procesos de erosión en una playa.
El mayor desastre costero se puede generar cuando estos fenómenos se superponen. De suerte que en el pasado, la frecuencia con que esto ha sucedido es baja. Pero esto está cambiando. Cada vez son mas frecuentes la presencia de estos fenómenos juntos: El Niño, mareas extraordinarias, tormentas, oleajes extraordinarios. Si a esto le agregamos la posibilidad de un tsunami, el escenario no podría ser menos alentador y catastrófico para nuestras regiones costeras. La tectónica de placas genera una geodinámica costera que también juega un papel importante en estos procesos, pues contribuye con hundimientos o levantamientos en la costa. Esto también produce cambios en las corrientes marinas, cambios en el transporte de sedimentos, lo que asimismo produce cambios en los niveles del mar. Pero no solo ha habido cambios en los procesos oceánicos, sino que también en los procesos tierra adentro. El diferente manejo de las cuencas hidrográficas ha cambiado la cantidad y la calidad de los sedimentos que llegan al mar. Esta es una de las mayores fuentes de sedimentos para las estructuras geomorfológicas costeras. Al contaminar los mares también estamos eliminando otra fuente de sedimentos: los organismos marinos. Los cambios en los usos de la tierra han hecho que la cobertura del manglar sea cada vez menor. Con esto eliminamos no solo uno de los hábitats biológicos más importantes, sino también el efecto amortiguador del oleaje que estos tienen durante las tormentas marinas.
LAS MAREAS ASTRONÓMICAS
Las mareas astronómicas, que son la subida (pleamar) y bajada (bajamar) del nivel del mar, son producto de la atracción gravitacional de la Luna y el Sol. Por lo general, contribuye con mayor nivel del mar la Luna en primer término, por estar más cerca de la tierra, y el sol en segundo término, por estar más lejos. La Luna tiene una orbita elíptica alrededor de la tierra cuyo ciclo nodal es de 18.65 años. Esto hace que la Luna esté cada 4-5 años más cerca de la tierra. Esto genera mayor fuerza gravitacional, lo cual produce aumento del nivel del mar. Pero además, cuando estamos alrededor de los equinoccios de primavera (marzo) y otoño (setiembre), también se generan mayores niveles del mar, pues la tierra está más cerca del sol. De esta manera, al superponer estos dos fenómenos, se tienen los mayores niveles del mar (mareas extraordinarias) en la costa del Pacífico de Costa Rica.
LOS PROCESOS DE EROSIÓN EN COSTA RICA
Visitas que han realizado investigadores del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR) de la Universidad de Costa Rica a las distintas playas de Costa Rica desde hace 20 años, muestran que en los últimos 5 años se ha producido erosión en la mayoría de las playas del Pacífico de Costa Rica. Este fenómeno se acentúa más durante los ciclos de las mareas extraordinarias o en conjunción con otras componentes mareográficas como el aumento del nivel del mar, el Fenómeno de El Niño, tormentas locales y remotas, entre otras.


Pacífico Norte
En setiembre de 2009 se visitaron algunas playas de esta región. El proceso mas evidente de erosión costera se experimenta en la Playa de Punta Guiones. Se argumenta que esta playa se está hundiendo debido a la subducción de la Placa Cocos bajo la Fosa Mesoamericana. Pero procesos similares, aunque menos intensos, se pueden ver en Playa Carrillo, Playa Sámara, Playa Nozara, Playa Ostional, Playa Pitaya, Playa Lagarto, Playa Junquillal y Tamarindo, solo para mencionar algunas de las que se han visitado últimamente. Los residentes de Playa Nosara, también indican que el mar empezó a meterse aquí desde hace aproximadamente 50 años. El Estero de Junquillal ha experimentado una dinámica de sedimentos intensa en los últimos años, acompañado con un cambio en la desembocadura del río.
Pacífico Central
Durante el Fenómeno El Niño del 97-98 se registraron elevaciones adicionales del mar de entre 30 y 60 cm en la costa del Pacífico Central de Costa Rica. En ese mismo año se presentó una de las mareas astronómicas más altas en su ciclo de los 4-5 años. Esto causó inundación en toda la costa del Pacífico de Costa Rica en períodos alrededor de los equinoccios, que junto con la aparición de oleajes altos, dio inicio al proceso de erosión intenso que experimentó (y experimenta) Isla Damas en Quepos .
En un estudio de la Escuela de Geología de la Universidad de Costa Rica, publicado en el 2005, reportan erosión de media a fuerte en Playa Esterillos Oeste, Central y Este y Playa Hermosa. También erosión muy fuerte en Puerto Escondido, Playa Bejuco, Esterillo Oeste e Isla Damas.
Una visita de investigadores del CIMAR que se hiciera a algunas playas del Pacífico Central en diciembre de 2009, también evidencia erosión en la mayoría de las playas visitadas. Playa Ballena muestra un perfil de playa muy pronunciado hacia el borde, no tenía berma, lo que indica que es un perfil de playa en desequilibrio. En Playa Uvita, los residentes dijeron que la playa tenía 80-100 m de ancho hace 5 años. Hoy en día hay un retroceso evidente en esta playa. Los residentes de Playa Dominical dicen que el mar se esta metiendo mas año con año. Algunas otras playas como Playa Matapalo, muestra vegetación vieja en sus riberas y la base de las palmeras erosionadas, un indicativo de crecientes niveles del mar y de erosión. Algunas playas, como Playa Ventanas, no muestran erosión, esto porque tienen sus fuentes de sedimentos en riachuelos que alcanzan la bahía, y porque además son bahías muy cerradas, lo que impide la pérdida (sumidero) de los sedimentos. La Playa Manuel Antonio (entrada del parque) tenía un evidente impacto del oleaje sobre la acera que bordea la playa, y esto por supuesto, es un indicativo de que esta playa perdió su perfil de equilibrio.
Los procesos que experimenta Palo Seco son similares a los observados en otras playas de esta región. Un resumen de los elementos encontrados aquí son: desequilibrio en los procesos de transporte de sedimentos oceánicos y terrestres, aumento en el nivel relativo del mar, aumento en la energía del oleaje, probable hundimiento local debido a la subducción de la Placa Cocos bajo la Placa Caribe, efectos del Fenómeno El Niño, mareas astronómicas extraordinarias y cambios en las fuentes y sumideros de los sedimentos desde el océano y el continente. Combinaciones de varios de los factores mencionados anteriormente se han venido presentando dando al mismo tiempo, y con esto se han acelerado los procesos de erosión costera. Por ejemplo, durante el año 2007 se combinó un oleaje fuerte, una marea astronómica alta y la presencia de fenómeno El Niño. Auque débil este último, también contribuyó con el aumento del nivel del mar. Durante agosto de 2010 se volvieron a combinar las mareas extraordinarias con oleaje fuerte (marejadas desde el Pacífico Sur de nuestro planeta), y continuó el proceso de erosión que se observó en el 2007. Aunque para el 11 de setiembre de 2010 se esperaban los niveles mas altos del mar en toda la costa Pacífica, la presencia del Fenómeno de La Niña, no elevó el nivel del mar como lo esperado, y como no hubo oleaje alto, no se reportó impactos sobre la costa. Por último, hay evidencia de la disminución de la cobertura del manglar en esta zona, que de seguro, está influenciando los aportes de sedimentos y la protección costera en la región.
Una revisión rápida durante agosto de 2010 a Playa Bejuco, una flecha de arena similar a Palo Seco, y similar a otras flechas de arena como Isla Damas, Playa Hermosa y Puntarenas, ya evidencia pérdida del perfil (berma) de playa e indicios de erosión. Esta flecha de arena se encamina, durante los próximos años, hacia las consecuencias que presenta hoy en día Palo Seco. Observaciones que se han hecho en Playa Hermosa (contigua a Playa Jacó), evidencian el mismo problema. En Playa Azul, sobre la margen izquierda de la desembocadura del Río Tárcoles, hay un proceso de erosión severo que se inició hace unos 30 años, pero que se ha acelerado en los últimos 10 años. Sobre el lado derecho de la desembocadura de este río, Playa Bajamar, hay una acumulación de sedimentos (acreción), lo cual indica un cambio en la dinámica del río o frente al río. Es posible distinguir hasta 7 bermas relictas en este lugar, indicativos de diferentes estados o períodos de estabilidad de los sedimentos costeros. En Playa Caldera es frecuente que se rompa el dique construido con arena en eventos de mareas altas y oleaje altos e inunde el caserío sobre el extremo oeste de la playa.
Una visita a la punta de Puntarenas en setiembre de este año, muestra una pérdida del perfil de estabilidad de una playa. No es claro un proceso de erosión aún. Pero esto posiblemente no se ha iniciado, por la presencia de la línea del tren a lo largo de la punta, que actúa como un rompeolas natural y es amortiguador de energía de las olas, principalmente en la angostura. Sin embargo, continuará expuesta a los aumentos relativos del mar y a fuertes oleajes, como se ha visto en los últimos años en la angostura, y que en algún momento, producirán impacto y desequilibrio en este sistema también. Mas grave aún, durante este año (2010) a la Municipalidad de Puntarenas se le ocurrió recoger la basura de las playas con tractores. Pero no solo se recoge basura, sino también grandes cantidades de arena, justamente el elemento más necesario como estabilizador de una playa.
Pacífico Sur
En diciembre de 2009 se visitaron las playas desde Punta Burica hasta el interior del Golfo Dulce. Punta Banco, Pavones, Playa Langostino y Playa Zancudo muestran problemas de erosión. En esta última hay frecuentes inundaciones e impacto del oleaje durante las mareas extraordinarias. Al otro lado de la Península de Osa, los cambios en la desembocadura del Térraba se han hecho evidentes tiempo atrás. Cambios también se argumentan en el manglar de Sierpe-Térraba, indicando que los procesos oceánicos y costeros aquí también están cambiando.
Caribe
En el Caribe se viene dando un proceso de erosión acelerado en Parque Nacional Cahuita. Según los residentes de la zona, este proceso empezó entre 1991 y 1994. Algunos lo asocian al deterioro del arrecife en Punta Cahuita . Pero podría tratarse del aumento del nivel del mar y el aumento de energía de olas. Este cambio en el nivel del mar es posible asociarlo al cambio climático, pero también podría deberse a ajustes isostáticos de la región después del terremoto de 1991. Una revisión en la desembocadura del Río Pacuare indica que también se experimenta un proceso de erosión en esta zona, asociado posiblemente al manejo de la cuenca adyacente y a los niveles del mar. Algunas de las playas al sur de Puerto Limón no muestran desarrollo de vegetación costera joven, como por ejemplo Puerto Viejo, Playa Cocles, Gandoca, lo cual es una evidencia de niveles del mar crecientes, y una etapa previa a la erosión costera.
Un caso contrario se experimenta en Moín, donde la playa está acumulando sedimento (progresión). Esto fue así después del levantamiento costero del terremoto de Limón de 1991. Aunque las fuentes de los sedimentos estarían aún por identificarse, es posible que el transporte litoral desde el noroeste se acumule en esta región por el rompeolas del puerto en Moín.
CONCLUSIONES
La mayoría de las flechas de arena de la costa del Pacífico de Costa Rica están experimentado una erosión, asociada a procesos superpuestos de mareas astronómicas, El Niño, oleaje alto, basculamiento, entre otros. Las playas de mayor erosión están de frente al mar abierto, pues éstas son mas fácilmente alcanzadas por el oleaje fuerte. Algunas no tienen erosión, porque tienen fuentes de sedimentos (quebradas, ríos o riachuelos) en sus riberas, o porque son muy cerradas y no tienen pérdida de sedimentos. Muchos residentes costeros en el Pacífico insisten en que el mar empezó a meterse desde hace 50 años. En Playa Azul, Tárcoles aún se puede ver el muro de piedras que dicen los residentes correspondía con el nivel del mar hace aproximadamente 50 años. El mar se retiró y ahora está volviendo a su lugar antiguo en esta región. Siendo evidente la dinámica de nuestras costas, y evidente que falta información científica, urge un estudio más detallado, playa por playa, que permita determinar el estado de erosión o progresión de ésas. Es necesario un monitoreo permanente en algunas zonas donde la erosión es acelerada, especialmente en algunas flechas de arena muy sensibles a los impactos costeros. Urgen políticas de manejo de las cuencas hidrográficas que garanticen las fuentes de sedimentos hacia las costas. Urge que las oficinas gubernamentales sensibilicen a la población sobre los procesos oceánicos que se avecinan. Urge que se entienda que la zona marítimo-terrestre es una zona dinámica. La legislación vigente sobre la zonificación de la Zona Maritimo-Terrestre es ambigua, pues no considera que sus límites también sean determinados por los procesos oceánicos. Mas aún, un estudio reciente indica que el escenario de aumento del nivel del mar en el informe del IPCC del 2007, ahora es otro, y que el nivel del mar podría superar mas de 1 metro. Lo que si es seguro, es que bajo el actual marco de cambio climático, esta zona será severamente modificada en los próximos años, por lo que amerita una acción inmediata de los entes gubernamentales respectivos: Municipalidades, MINAET, ICT, etc., para ordenar y planificar nuestros bordes costeros.


