Corrientes de resaca en Costa Rica

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La generación de corrientes de resaca sobre las playas de Costa Rica. Algunas estadísticas del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

 

Omar G. Lizano R.

Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR

Centro de Investigaciones Geofísicas (CIGEFI), Departamento de Ciencias 

Atmosféricas, Oceánicas y Planetarias (DCAOP), Escuela de Física,  

Universidad de Costa Rica. 2060 San José, Costa Rica. Fax: (506) 2511-3245. 

Correo electrónico: omar.lizano@ucr.ac.cr

 

INTRODUCCIÓN  

En Costa Rica es muy frecuente escuchar sobre ahogados en el mar, especialmente para la época de vacaciones y Semana Santa. Las muertes por sumersión constituyen aún hoy en día, la mayor causa de muerte accidental, superando incluso, las muertes accidentales por accidentes de tránsito. Es necesario aclarar aquí, que estamos hablando de las muertes por accidentes de tránsito accidentales, no las muertes totales por accidentes de tránsito, que en su mayoría son dolosas o  culposas, y que por supuesto, es la mayor causa de muertes en Costa Rica. En el presente trabajo se realiza una recopilación 
estadística sobre muertes accidentales por sumersión en el país, de manera que con ello podamos sensibilizar a los organismos de emergencias, centros turísticos y población civil en general, sobre un tema que es ignorado a veces, y ocultado en otras, por conveniencias e intereses económicos, pero que enluta muy periódicamente a nuestras familias. Este artículo pretende llenar un completo vació de información que sobre este fenómeno existe en nuestro país. No existe  trabajo alguno publicado sobre la temática. 
 
La ignorancia y falta de información es el enemigo número uno de este problema social. Se presenta también información sobre observaciones de corrientes de resaca que se han realizado en playas tanto del Pacífico como del Caribe de Costa Rica. Se incluye en un apéndice las reglas de seguridad y acciones en caso de emergencia ante una corriente marina como estas. 
LAS CORRIENTES DE RESACA 
 
Varias son las corrientes marinas que podemos encontrar cerca de la costa. Entre ellas se pueden mencionar: corrientes generadas por la marea, corrientes generadas por el viento, corrientes generadas por cambios de densidad (salinidad y/o temperatura), corrientes generadas por las descargas de ríos y las corrientes generadas por el oleaje. El oleaje genera varios tipos de corrientes. Las olas al romper pueden generar corrientes a lo largo de la costa, corrientes hacia la costa y corrientes de retorno hacia mar adentro. Estas últimas son la conocidas como corrientes de resaca. Se podría definir entonces, que una corriente de resaca es una corriente fuerte de agua que fluye desde la costa hacia mar abierto como muestra la siguiente Fig. 1:
 
Diagrama del Flujo de una corriente de Resaca
Fig. 1. Esquema de una corriente de resaca.
 
La generación e intensidad de ellas dependerá de la forma de la costa, de la pendientede la playa, de la presencia de barras de arena hacia la playa y de las variaciones batimétricas frente a la costa. Su estudio es reciente. Investigadores en 1969 mostraron que estas celdas de circulación son producidas por variaciones en las alturas de las rompientes de las olas conforme se aproximan a la playa. Estas variaciones producen también variaciones en el apilamiento del agua sobre la costa, y estas diferencias de nivel del agua generan una fuerza (o empuje) de agua hacia la costa. La diferente altura de rompimiento también genera un empuje diferente a lo largo de la cresta de la ola. Estas son las fuerzas necesarias y suficientes para generar una corriente de resaca. La variación del empuje de las olas a lo largo de la cresta, es ligada a varios procesos. Entre ellos se apuntan:
  1. variaciones batimétricas

  2. presencia de grupos o paquete de olas

  3. interacciones con las corrientes promedio generadas por ellas mismas o otras corrientes marinas

  4. interacciones con ondas de mayor frecuencia tales como las ondas límite.

Las variaciones batimétricas pueden ser permanentes y temporales. El oleaje fuerte, generado por tormentas remotas o locales, al romper sobre la costa, genera
acumulaciones (temporales) de sedimentos (barras de arena) y hondonadas, trincheras ozanjas. Estas acumulaciones de arena y canales aparecen y desaparecen no siempre en el mismo lugar. Estas variaciones de profundidad producen variaciones en la altura de la ola y en la posición del rompimiento, las cuales son suficientes para que se genere una corriente de resaca.
 
Las olas en realidad pueden viajar desde diferentes direcciones y en grupos, llamados paquetes de energía. Estos grupos pueden tener variaciones espaciales a lo largo de la costa que producen variaciones en la altura de rompimiento de las olas, y esto puede generar corrientes de resaca. 
 
Por otro lado, las corrientes producidas por las mismas olas hacia la playa, y desde la playa, producen interacción con las olas incidentes, cambiando la pendiente de la ola, lo cual modifica el tipo de rompimiento y la posición de este. Esto también genera unadiferencia espacial de apilamiento de agua sobre la costa, la cual es la causa principal de generación corrientes de resaca. Corrientes desde ríos y de salidas de esteros también pueden interactuar con las olas que llegan a las playas, variar su rompimiento, y generar corrientes de resaca.
 
Se sabe que las olas al romper sobre la costa pueden generar reflexiones sobre la misma playa o bordes de la costa. Estas ondas reflejadas también generan variaciones en la altura de la ola (a lo largo de la cresta) al romper.
 

RESULTADOS DE ESTADISTICAS Y OBSERVACIONES EN COSTA RICA

 
Estadísticas de muertes accidentales en Costa Rica según el OIJ: En Costa Rica las muertes de tránsito constituyen la mayor causa de muerte, las cuales han ido en aumento según pasan los años. Como sabemos, la mayoría de las muertes de tránsito son culposas o dolosas, es decir, cuando dos vehículos (carrro, bicicleta, moto, etc.) chocan, alguno de los 2 conductores es culpable. Pero también hay accidentes de tránsito accidentales. Esto sucede cuando un vehículo choca contra poste, muro, guindo, vehículo (solo), etc., sin que medio un tercero.
 
Dentro de las todas las muertes accidentales hay una infinidad de causas de muerte, que van desde choque de automóvil con automóvil, caídas de un techo, ahogamiento con semilla, ahogamiento en un balde de agua, cornada de toro, etc. Una lista detallada de estas causas de muestran en el Apéndice A.
 
Del total de muertes accidentales como muestra la Fig. 2, un gran porcentaje de estas muertes lo representan las muertes por sumersión, superando incluso las muertes accidentales por accidentes de tránsito.
 
Fig. 2. Muertes accidentales por sumersión y de tránsito accidental.
Fig. 2. Muertes accidentales por sumersión y de tránsito accidental.
 
La Fig. 3 muestra la variación de las muertes por sumersión según años (estadísticas desde diferentes medios, incluyendo el OIJ). La recta indica la tendencia de la series.
 
Fig. 3. Muertes por sumersión en Costa Rica desde 1980.
Fig. 3. Muertes por sumersión en Costa Rica desde 1980.
 
De la única estadística existente en el OIJ entre los años 2000 a 2004, sobre las diferentes modalidades de muertes por sumersión, se puede calcular el número y
porcentaje según modalidad de muerte por sumersión, como lo muestra el Cuadro 1. Como muestra este cuadro, la principal causa de muertes accidentales por sumersión son los ahogados en los ríos, seguido por los ahogados en el mar. Las muertes por sumersión en los ríos son entre el 40 y 60% del total (promedio = 74.7 muertes). Las muertes en el mar entre 30 y 40% (promedio = 54.7 muertes), correspondiendo al resto a 10 y 25% (promedio = 32.4 muertes) del total.
 
CUADRO 1 Totales y porcentajes de muertes por sumersión según causas (Fuente OIJ)
 
La estadística de muertes por sumersión según mes, como muestra el Cuadro 2, indica que los períodos en que más accidentes ocurren en nuestro país son aquellos
alrededor de las vacaciones de medió y fin de año. Es evidente un máximo alrededor de abril, asociado a la Semana Santa en ese mes, el cual como se sabe, además de ser un mes caluroso, es muy común que la población utilice estos días con más frecuencia para visitar los ríos y los mares.
 
                CUADRO 2 Número de muertes por sumersión según año y mes.
 
De la única estadística disponible en el OIJ sobre el detalle de muertes por sumersión según lugar, seleccionamos aquellos lugares donde ocurrieron al menos 3 muertes en una playa o río durante cada año mostrado. El Cuadro 3 resume esta información. Aparece en ese cuadro una playa que se repite todos los años con un número significativo de ahogados: Playa Jacó en el Pacífico central de Costa Rica. En al menos 2 años, aparece Playa Bonita en el Caribe. Playa Jacó, Playa Puntarenas y Playa Manuel Antonio son las que han registrado el mayor número de ahogados en esos 4 años.
 
CUADRO 3 Playas con más de 3 ahogados según años con información en el OIJ
 
Observaciones de corrientes de resaca en algunas playas de Costa Rica: Desde 1997 se ha observado el comportamiento y generación de estas corrientes de resaca en nuestras playas. Especialmente las observaciones se centraron en Playa Jacó en virtud de la gran cantidad de accidentes que ocurren en este lugar.
 
Fig. 4. Fotografías de corrientes de resaca en A: Playa Jacó en la mañana y B: por la tarde; y en C: Playa Hermosa, en el Pacífico central de Costa Rica.
 
La Fig. 4-A muestra una corriente de resaca en Playa Jacó al noroeste de la playa. Es evidente el color “chocolate oscuro” de la corriente de resaca, que corresponde a sedimento que ha puesto en suspensión al romper las olas anteriores sobre la costa, y que una vez se genera la corriente, es transportado hacia mar adentro. Es evidente también el cambio de rugosidad de la superficie marina, principalmente al frente de la misma, conocida como “cabeza”. Pequeñas crestas blancas se pueden observar en esta región como producto de la convergencia de la corriente, que va hacia fuera, y el oleaje pequeño (mar de viento local) que se dirige hacia la playa. La longitud de esta corriente desde la costa, son unos 30 metros. Es posible a veces distinguir acumulaciones en la superficie del agua de debris marino: partículas o materia orgánica en descomposición, al frente de la corriente, donde celdas de convergencias de agua se generan. Esto último es dado a la presencia de diferentes masas de agua constituidas por la corriente de resaca y el agua en su entorno. La Fig. 4-B muestra la coloración que toma una corriente de resaca al finalizar la tarde. Se nota el color “chocolate claro” producto del sedimento hacia mar adentro. El largo de esta corriente puede ser de unos 50 metros. Estas
corrientes en Playa Jacó fueron fotografiadas durante una época de formación extraordinaria de corrientes de resaca en esta región. Estas se presentaron intensas y visibles usualmente luego del arribo de oleaje fuerte (> 1.5 m) sobre esta playa. Este oleaje estuvo asociado a tormentas lejanas desde el Pacífico sur de nuestro planeta, como pudimos identificar para estas épocas, desde los pronósticos de oleaje de la NOAA. La Fig. 4-C muestra una corriente de resaca recién iniciada en Playa Hermosa (al sureste de Playa Jacó). La fotografía muestra la espuma que dejó el rompimiento de la ola anterior y que va penetrando mar adentro. Esta es otra forma también, de identificar estas corrientes de resaca.
 

LAS CORRIENTES DE RESACA Y SU RELACIÓN CON LA MAREA

 
Las mareas con producidas por la fuerza gravitacional entre la luna, el sol y la tierra, siendo la luna la que mayor fuerza produce por estar mas cerca. Las mareas también producen corrientes marinas costeras, y estas corrientes son más fuertes según mayor son los ámbitos de la marea (diferencia de altura de la marea entre marea baja y marea alta). Sabemos que la marea es más alta dos veces al mes (mareas vivas), justamente alrededor de la luna llena y luna nueva. Y que también las mareas son más altas en Costa Rica alrededor de los equinoccios (acercamiento de la tierra al sol) de primavera (marzo) y de otoño (setiembre), por lo que esta componente varía a lo largo del año.
 
Las mareas del Caribe y Pacífico de Costa Rica tienen muy diferente ámbitos de variación, que como se tona en la Fig. 5, las mareas del Pacífico son significativamente mayores que las del Caribe. Dado que las corrientes de marea pueden intensificar las corrientes de resaca, en el Pacífico de Costa Rica es por lo tanto, donde cobra mayor importancia el saber el estado de la marea para cuando nos metemos al mar.
 
Fig. 5. Variación de la altura de la marea en Puntarenas y Limón entre el 01 y 03 de abril del 2003.
Fig. 5. Variación de la altura de la marea en Puntarenas y Limón entre el 01 y 03 de abril del 2003.
 
En el Pacífico por ejemplo, la marea cambia aproximadamente cada 6 horas (mareasemidiurna), corrida cada día unos 50 minutos, porque la luna tiene una traslación hacia el este, que la hace salir cada mas tarde.
 
En virtud del comportamiento de la marea en el Pacífico, una gráfica que puede orientar sobre la contribución de las mareas a las corrientes de resaca, lo muestra la siguiente Fig. 6:
 
Fig. 6. Ciclo aproximado de una marea hipotética en el Pacífico y su influencia en las corrientes de resaca.
Fig. 6. Ciclo aproximado de una marea hipotética en el Pacífico y su influencia en las corrientes de resaca.
 
Como muestra la figura anterior, las corrientes de marea son usualmente más fuertes de marea alta a marea baja, y justamente mayores alrededor del medio ciclo. Por lo que la recomendación es tener mayor precaución con estas corrientes una hora antes y una hora después de estos medios ciclos como muestra la figura anterior.
 

DISCUSIÓN

No hay duda de que la primer causa de muerte en Costa Rica es la de accidentes de tránsito, que oscilan entre 300 y 700 por año. Las muertes por accidentes de tránsito accidentales oscilan entre 40 y 135 por año, constituyendo entre el 10 y 20% del total de las muertes de tránsito.
 
Las muertes por sumersión superan las muertes por accidentes de tránsito accidentales (promedio = 162 muertes). Estas como muestra la Fig. 3 han sido variables, pero muestran un incremento o tendencia positiva con el tiempo. La mayoría de muertes por sumersión ocurren en los ríos, seguidas por ahogamientos en el mar (promedio = 55 personas por año).
 
Una mayoría de ahogados en ríos y playas se dan durante las vacaciones de medio y fin de año, y una cantidad alarmante de entre 50 y 60, se ahogan durante el mes de abril, mes en que se celebra la Semana Santa en nuestro país. Esto es una consecuencia de la mayor cantidad de vacacionistas durante esas épocas.
 
En las playas donde ocurre el mayor número de ahogados, no necesariamente son las más peligrosas, pero si talvez, las más visitadas. Playa Jacó es una de estas playas, que además de ser una playa donde se observan frecuentemente estas corrientes, es también una de las más visitadas de nuestro país. Es posible observar en esta playa hasta 5-8 celdas de circulación (corrientes de resaca) a la vez, en posiciones separadas 200-400 m. Algunas se repiten en el mismo lugar, pero otras aparecen y desaparecen en diferentes lugares. Los salvavidas de la zona tienen identificados los lugares donde se dan frecuentemente estas corrientes, por lo que una obligación de los usuarios de esta playa debería ser preguntar. El número de rescates que realiza la Cruz Roja, por ejemplo, en esta playa durante una Semana Santa, pueden superar las 60 personas. 
 
La mayoría de las playas que muestran el mayor número de muertes por año (Cuadro 3), son playas expuestas a mar abierto, como Manuel Antonio, Quepos, Dominical, Esterillos, Bandera, e Isla Damas. Estas playas son alcanzadas directamente por el oleaje de gran energía generado por tormentas locales y remotas. Un gran porcentaje del oleaje alto que rompe sobre la costa del Pacífico de Costa Rica es generado por tormentas en el Pacífico sur de nuestro planeta, especialmente durante el invierno en ese hemisferio. Tormentas de invierno se generan al frente de Nueva Zelanda cuyas características frecuentemente dirigen el oleaje hacia las costas de Centroamérica. Estas tormentas comienzan a ser evidentes en nuestras costas desde el mes de mayo. Históricamente hay evidencias de impactos costeros importantes en el Pacífico, como el ocurrido en mayo de 1981, mayo del 2002, y más recientemente en julio del 2006. Los de los años 81 y 02 impactaron Puerto Caldera con enormes pérdidas materiales. Tormentas remotas y locales son generadoras de oleaje en esta región desde abril y hasta octubre. Este oleaje de tormentas modifica el fondo marino, generando barras o acumulaciones de arena y canales que propician la generación de corrientes de resaca. Por otro lado, el oleaje que rompe persistentemente en un mismo lugar, tipo marejada de fondo (o mar de leva), con períodos altos (12-20 seg), típico de tormentas lejanas, con frecuencia excava trincheras o zanjas en las rompientes. Estas zanjas no son detectadas por los bañistas, por lo que son causa frecuentemente de ahogamientos en
nuestras costas. Este sedimento que remueve el oleaje desde la trinchera es transportado hacia mar adentro produciendo un lomo de baja profundidad. Por lo que normalmente, si el bañista sigue hacia mar afuera, mas allá de la trinchera tiene un nivel de profundidad bajo, donde puede estar de pie seguro. Las olas normales o con alturas promedio, se encargan de volver estos sedimentos a sus perfiles de equilibrio y elimina las trincheras.
 
La mayoría de las corrientes de resaca en las playas del Pacífico de Costa Rica son visibles, dado que el sedimento (o arenas) es fino y fácil de suspender por las olas que rompen, como las que se muestran en las Figs. 4. En las playas como las del interior del Parque de Manuel Antonio, estas corrientes no se ven fácilmente debido al tipo de sedimento pesado, mayormente residuos de organismos marinos. Este tipo de sedimentos además, hace que las olas generen un perfil de profundidad mas pronunciado hacia la playa, con mayor pendiente, y por tanto peligroso, especialmente para el bañista que no sabe nadar y que de pronto se encuentra bajo el agua. Este es el caso también de Playa Conchal en Guanacaste.
 
Según los lugareños en Playa Doña Ana antes de 1980 eran mas frecuentes que ahora las muertes por sumersión. Algunos residentes costeros lo asocian a la construcción del muelle de Caldera. Las olas ya no son tan altas como antes según los “surfistas”. Esto último podría evidenciar más bien, una mayor sedimentación de esa playa desde el Río Barranca. Esto pudo modificar ahí las características del oleaje.
 
Las playas del Caribe con mayor número de ahogados son: Bonita, Cieneguita, Cahuita, Puerto Viejo, las mas visitadas. A diferencia de las playas del Pacífico, estas
playas son peligrosas más bien entre diciembre y abril, cuando los vientos alisios se intensifican en la región del Caribe, producto la mayoría, de frentes fríos del norte. Estos vientos fuertes generan oleaje de gran altura que producen corrientes de resaca sobre las playas. Playa Cocles es una de las playas peligrosas de esta región, dado que en esta playa también es difícil identificar las corrientes de resaca por el tipo de sedimentos gruesos y pesados que tapizan el fondo marino de este lugar. Sobre Playa Cahuita es frecuente observar reflexiones del oleaje sobre los bordes de la costa. Estas reflexiones viajan en direcciones diferentes de las incidentes, que cuando interactúan, es notoria una mayor altura (salto) cuando la ola está rompiendo. Esta interacción se propaga rápidamente a lo largo de la cresta de la ola. Estas interacciones se sabe pueden generar corrientes de resaca.
 
De las observaciones que se han realizado sobre comportamiento del oleaje en algunas de nuestras playas y su relación con las corrientes de resaca, se ha encontrado que estas se generan luego de la presencia de oleaje fuerte de tormentas lejanas. Observaciones con información apoyada en pronósticos de oleaje con modelos numéricos WAVEWATCH III, NOAA-CEP, han demostrado este comportamiento. Algunos perfiles batimétricos de las playas son modificados por este oleaje, como hemos encontrado en Playa Bejuco, Playa Hermosa (Pacífico central), frente a Cabinas San Isidro en la punta de Puntarenas y en el Parque Vargas en el Caribe. Sin embargo, buceos en Playa Jacó con la presencia de estas corrientes, no evidenciaron barras de arena o canales, ni acumulaciones de sedimento cerca de las rompientes, por lo que, como lo señala la literatura, y hemos mencionado anteriormente, otros mecanismos podrían estar presentes en la generación de estas corrientes. Lo que si es usual encontrar en las playas donde se generan estas corrientes son cuspados o ondulaciones (lomos) de la arena en la playa sobre la región de marea alta. Estas ondulaciones o acumulación de sedimento, indican la presencia de circulaciones convergentes y divergentes hacia la playa y desde la playa, y son indicativas de playas con generación de corrientes de resaca. Estas son comunes observar, por ejemplo, en Playa Caldera, Playa Herradura,
Playa Jacó, Playa Hermosa y Playa Bejuco, entre otras. 
 
Por otro lado, la marea puede contribuir con la intensificación de las corrientes de resaca. Las mareas como se sabe producen corrientes por si mismas, las cuales también dependen del ámbito entre la marea baja y la marea alta. Entre mayor es la diferencia entre estas mareas, mayor es la magnitud de la corriente de marea. Es por esto que, en mareas astronómicas extraordinarias, mayor precaución se debe tener y estar vigilante
de la generación de corrientes de resaca, especialmente durante la marea bajando. Por ejemplo, en el Golfo de Nicoya, se han medido corrientes de marea de hasta 128.8 cm/s entre San Lucas y Puntarenas durante la marea bajando y en una marea de gran ámbito, no extraordinaria, cuyas corrientes podrían ser mayores.
 
Aunque nosotros no hemos medido magnitudes de corrientes en nuestras playas se sabe que existen velocidades máximas de corrientes de resaca de hasta 1 m/seg. Hay reportes de mega-corrientes de resaca de 2 m/s. Cálculos según los tiempos de la nadadora Costarricense Claudia Poll en los 200 m libres, indican que su velocidad fue de 1.27 m/s. Es decir, considerando las diferencias de densidades del agua: piscina-mar, solo un nadador profesional estaría en capacidad de superar una corriente de resaca máxima, no así una mega-corriente. Algunas recomendaciones se incluyen en este artículo en el Apéndice B. La más importante es que, si está ante la presencia de una corriente de resaca y sabe nadar, no nade en contra de la corriente, sino a 45o respecto de la dirección de la corriente (Fig. Apéndice A). Sobre estos bordes las corrientes retornan hacia la playa, y el oleaje mas alto sobre estas zonas, le darán un empuje adicional hacia la playa.
 
Múltiples esfuerzos hemos hecho para educar e informar a las comunidades costeras, Cruz Roja Costarricense, hoteles, negocios, etc., en las playas. Muchos de los cuales no pasaron más allá de ser solo buenas intenciones. Se han puesto rótulos en algunas playas conocidas advirtiendo sobre la presencia de estas corrientes, y no duraron mucho, los mismos empleados de los hoteles se encargaban de quitarlos. Los administradores de negocios y hoteles costeros, paradójicamente sienten que un estudio e información de este fenómeno en su área de influencia, representa una enemigo para la afluencia de turistas al lugar. Por otro lado, la falta de cultura o ignorancia sobre aspectos marinos de nuestra población, también contribuye con las estadísticas crecientes de muertes por sumersión en nuestras costas. El mejor transporte y fácil acceso a nuestras costas, ha aumentado el número de visitantes a las playas. Aunque la provincia donde se ahogan más personas es Puntarenas, la mayoría de esos ahogados son del interior del país, justamente los que menos conocen o saben, y no preguntan, sobre las condiciones dinámicas permanentes, temporales o actuales de los lugares que visitan. Un esfuerzo adicional sobre información y educación a residentes costeros, administradores de centros turísticos, y a los usuarios en general de nuestras costas, podría modificar el comportamiento de estos ante el mar y disminuir la cantidad aún creciente de muertes por sumersión, la mayor causa de muertes accidentales en nuestro país.
 

AGRADECIMIENTOS

 
A la Vicerrectoría de Acción Social de la Universidad de Costa Rica que financió parte de las observaciones que se hicieran en playas de Costa Rica mediante el proyecto Res. 99-93. A la estudiante María Julia Chávez, por la colaboración en la elaboración de este artículo. Al Lic. Mario Solano Fernández Jefe, Sección de Estadística del OIJ por su colaboración con información de su base de datos.
 

Apéndice A

Distribución absoluta del número de personas fallecidas por Muerte Accidental en Costa Rica, según manera de muerte, para el periodo 1997-2001. Fuente OIJ.
Distribución absoluta del número de personas fallecidas por Muerte Accidental en Costa Rica, según manera de muerte, para el periodo 1997-2001. Fuente OIJ.
 

Apéndice B

Recomendaciones en caso de emergencia ante corrientes de Resaca
Qué hacer frente a una corriente de resaca?.....
 
Qué hacer frente a una corriente de resaca?.
 
  1. No llenarse de pánico.

  2. Al nadar no lo haga en contra de la corriente sino a 45 grados a través de ella.

  3. Si está cansado trate de flotar, luego nade paralelo a la playa por 30 o 40 metros hacia donde las olas están rompiendo. Estas lo llevarán hacia la playa.

 

Reglas de seguridad que deben seguirse:

  1. Aprenda a nadar

  2. Nade en partes seguras donde allá presencia de salvavidas.

  3. Evite nadar grandes distancias sin supervisión.

  4. No lleve flotadores al mar, podría perderlos.

  5. lea las indicaciones que están en la playa: rótulos, señales, etc.

  6. Si no sabe sobre las características de la playa pregunte a un salvavidas o a un lugareño.

  7. No nade después de comer.

  8. No nade bajo la influencia del alcohol.

  9. Esté pendiente de los cambios que usualmente experimenta el mar.

  10. Si se encuentra en problemas en el agua, no se llene de pánico, levante unamano y flote hasta que llegue ayuda.

  11. Flote en una corriente de resaca, no nade contra ella.

  12. Es conocido que las corrientes son mas peligrosa a la mitad del ciclo demarea. Evite bañarse alrededor de este período en presencia de corrientes de resaca. Hágalo alrededor de la marea baja o marea alta.

  13. Si el borde hacia tierra de la playa tiene mucha pendiente, evite bañarse durante las mareas altas, y mas aún, en presencia de oleaje fuerte.

  14. salga del mar cuando siente que el mar está “jalando”.

  15. Nunca le de la espalda al mar, Ud. Puede ser barrido por olas que llegan sin avisar.

 

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